- No creo realmente en nada que escape a nuestra técnica… digo, sea que escape a los sentidos, tarde o temprano debe existir alguna manera de medirlo.

- ¿Y qué sucede cuando la posibilidad de medirlo es demasiado remota en la cadena de causalidades?

- No lo sé… supongo que será una cuestión de tiempo.

- El punto es que el tiempo no se desenvuelve con la uniformidad de un gran tapiz, sino con la fractalidad de un gran árbol. Es posible que hasta la fecha el curso de la historia humana pudiese haber tomado 1000 caminos diferentes… pero cuando pienso así creo estar equivocado. Me gusta más creer que a cada instante nos encontramos en un nuevo nodo, un punto donde el caos y la complejidad convergen para crear una nueva ramificación de aquel hermoso árbol. emoticon

- ¿No estaría así también determinado el pasado?

- Quizá, si…, pero la enorme distinción estaría en que aún no pudiendo cambiar ese pasado, regresando nuestros pasos por las ramas, siempre vamos a encontrarnos con infinitos (tal vez exagero) caminos por retomar.

- SIendo así, el tiempo presente estaría, todavía, determinado indefectiblemente por el pasado… emoticon

- Miralo así: aún si se diese de esa manera, existe un número quizá infinito de pasados. Donde nos encontremos no importaría tanto como donde nos encontraremos, ya que a cada instante podemos ser también un pasado posible. De esa forma, cada nodo, cada momento donde esa convergencia de complejamente caótica llega a un quiebre, establece la posibilidad de infinitos futuros, y por lo tanto infinitos presentes.

- … ¿y como terminamos hablando de esto? emoticon

- La pregunta pienso iría más o menos así:  ¿hasta que punto somos responsables de ello? emoticon