Dejenme contarles un poco sobre las cosas que NO deberían ver en la televisión argentina:

Telenueve. (Canal 9. Lunes a viernes a las 07:00, 12:00, 19:00 y 00:00)

Lo mejor de lo mejor en su rubro. Pura calidad gracias a su afamado panel de opinólogos con doctorado en la mesa de los asados de domingo.

Goebbels haría maravillas con esta gente. 

(En serio. Escuchen la musiquita. Lo dice absolutamente todo.) 

Cuestión de peso. (Canal 13. Lunes a viernes a las 14:30)

Es cuestión de hacer un showtime asquerosamente morboso con los problemas e inseguridades de la gente, muchas veces agobiada y trastornada por los cánones no tanto de salud física como de salud emocional en un mundo postmoderno que quiere escarbar hasta los huesos de las mujeres y enterrar entre músculos a los hombres.

¿Por qué no un grupo de bulímicos?, ¿o que tan fantástico sería un puñado de esquizofrénicos compitiendo para superarse en sus problemas de disociación de personalidad?. Se podría ahorrar mucho en premios de consuelo. 10 personas por el precio de 5, o tal vez menos.

El último pasajero. (Telefé. Domingo a las 18:00)

Es un programa pn*. El conductor es pn. Las pruebas son pn. Mucha gente es pn ahí. Se premia la idiotez estándar. 

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Ahora les cuento sobre cosas que estaría bueno que SI viesen en la televisión argentina:

Estudio país 24. (Canal 7. Lunes a viernes de 14:00 a 16:00)

Un programa en el que, con la conducción del familiar Juan Alberto Badía y un tal Martín Jáuregui, un formato diferente de periodismo presenta de lunes a viernes unas cuantas noticias generales y recorridos por las diferentes provincias que componen nuestro país. 23 mesas dispuestas con estudiantes de periodismo de cada provincia en ellas, presentando los eventos más relevantes de sus patrias chicas, y notas especiales todos los días en los lugares más variopintos.

Un programa distinto, con un sabor a república federal difícil de encontrar en… bueno, casi cualquier otra cosa televisada.

TVO. (América. Sábados a las 22:00)

No voy a decir mucho de algo que no vi mucho, pero acá va: el clima está bueno.

Fantino, aunque siempre lo pensé diferente por mis prejuicios hacia muchas cosas relacionadas al mundo futbolístico, logra una transparencia y genuino interés difícil de ver en un conductor, mucho más sometido a las maravillosas historias y personalidades de la gente que se congrega en su set todos los sábados.

Con un trato muy cercano. Creo que vale la pena.

Creencias. (Infinito. Sábados 21:00. Repite lunes a las 22:00 y jueves a las 18:00)

Infinito. Si. 

No. New age no. Tampoco experiencias paranormales. Pero si, nuevamente, un formato paranormal para la televisión argentina.

Un conductor que me parece conocido de algún lado presenta un tema, y representantes de las corrientes religiosas más socialmente vigentes del país (no sé si de latam) opinan sobre el asunto, con una tribuna de estudiantes de periodismo prestos a meter preguntas incisivas donde se preste la chance.

Un sheik, un rabino, un sacerdote, un agnóstico, un pastor, un monje y un especialista invitado cada programa es una combinación eterea cual arcoíris (o colorida colisión intragalática de astros). Lo más magnífico es el mutuo respeto y defensa ante ciertos intentos del conductor por provocar guerras religiosas, aunque sea una actitud entendible desde el punto de vista de la producción.

Gente diplomática, digna de ser aplauidada en sus valiosos aportes a un programa igualmente valioso.

 

Así concluye mi desideratum indigestivo. Ahora puedo decir con total seriedad que es realmente un grata sorpresa haberme encontrado en estas últimas semanas con lo que recomendé. No se pierdan de darle una oportunidad si tienen tiempo. Difícilmente se arrepientan.

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*= "pn" es un término tomado del ambiente de los ciber. Desconozco su significado, pero acá se utliza como émulo de "pt".